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Félix Córdoba Dávila, Puerto Rico
~ Horóscopo ~
De la edad juvenil en los albores
y llorando su mísero destino,
una niña, a la vera del camino,
pide limosnas y regala flores.
Aunque sufre del hambre los horrores,
bajo su traje rústico y mezquino
adivinase un cuerpo alabastrino
portado de secretos tentadores.
–¡Pobre niña, mugrienta y haraposa,
que vives explotando la belleza
de las flores que ofreces afanosa!
¡Sabe Dios si mañana, en tu pobreza,
venderás, como vendes una rosa,
la delicada flor de tu pureza!
~ En el baño ~
Por no exhibir la desnudez entera
de sus formas, que guarda con decoro,
oculta entre las ondas el tesoro
de su cuerpo de púrpura y de cera.
Destácase la blonda cabellera
con el ígneo chispar de un meteoro,
quebrándose en relámpagos de oro
sobre el níveo perfil de su cadera.
Túrgido el seno de jazmín y rosa,
cuando surge del baño, temblorosa,
arroba con sus mágicos hechizos,
sacudiendo el trigal de sus cabellos,
como un sol que reparte sus destellos
en una lluvia de flotantes rizos.
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